RESUMEN Antecedentes: La mejoría de la psicopatología lograda tras la intervención terapéutica en pacientes con diagnóstico de trastorno de la personalidad (TP) no va acompañada necesariamente de una mejora de la calidad de vida, fenómeno que puede entenderse desde un modelo bifactorial del afecto y supone un reto a la hora de diseñar el abordaje terapéutico centrado en la recuperación. Método: En un grupo de TP grave (N = 414) evaluamos variables emocionales y clínicas antes (N = 414) y después (N = 247) de una intervención hospitalaria de 6 meses. Resultados: El nivel de intensidad emocional refuerza la asociación entre afecto positivo y negativo (AN y AP; p < .0001). Los pacientes con un perfil afectivo “autoconstructivo”mejoran más en AP que en AN (p = .008). Conclusiones: Fomentar expresamente el AP en la fase de tratamiento en la que la persona experimente una menor reactividad emocional negativa puede ayudar a aumentar la satisfacción en la vida y el funcionamiento psicosocial de los pacientes con TP.
ABSTRACT Background: Recovery from psychopathology in patients with personality disorder (PD) after the therapeutic intervention is not necessarily accompanied by an increase in their quality of life. This phenomenon can be understood from a bifactorial model of affect and challenges our therapeutic design to focus on recovery. Method: In a sample of severe PD, we evaluate emotional and clinical variables before (N = 414) and after (N = 247) a 6-month intervention program. Results: The level of emotion intensity influences the association between positive and negative affect (PA and NA; p < .0001). Patients with a “self-constructive” affective profile improve more in PA than in NA ( p = .008). Conclusions: The specific promotion of PA, applied in a phase in which the person experiences less negative emotional reactivity, could improve satisfaction with life and psychosocial functioning of PD patients.