El aprendizaje activo, aunque no constituye un elemento nuevo, ha ganado popularidad en los últimos años dentro de los colectivos docentes tanto por la necesidad de buscar respuestas a los nuevos retos como por la incorporación de la tecnología en la educación. Este artículo presenta una aproximación conceptual a las metodologías activas, poniendo en valor la práctica docente basada en evidencias como método y herramienta para la mejora de la educación, realizando para ello un recorrido histórico del concepto, y finalmente destacando cómo estas metodologías y estrategias se enriquecen e implementan con la tecnología. Para finalizar esta presentación al monográfico, se presenta un modelo de éxito de integración de las metodologías activas enriquecidas con tecnología.