Marcela Borinsky
El artículo realiza un recorrido por la historia psiquiátrica de la depresión desde Jean-Étienne Esquirol hasta Emil Kraepelin y la consagración del término con Adolf Meyer en Estados Unidos. Nos interesan los movimientos, las vacilaciones y los cambios en los modos de nombrar el sufrimiento subjetivo de la melancolía a la depresión, del arte a la medicina, de la filosofía al psicoanálisis. Una mirada atenta al cruce de lenguajes, destaca la multiplicidad de sentidos y advierte sobre el riesgo de una reducción unívoca del padecimiento subjetivo a síntomas patológicos. Asistimos hoy, al avance de sectores de la psiquiatría hacia la medicalización del duelo y nos preguntamos acerca de los efectos de la desaparición del duelo como modelo de referencia –establecido por Freud hace más de un siglo- para pensar las pérdidas y nuestra relación con la muerte. El objetivo del artículo es subrayar la naturaleza histórica de aquello que hoy la psiquiatría define como enfermedad e introducir una mirada que ponga en perspectiva la experiencia personal del malestar anímico y las tensiones entre los diferentes lenguajes –poético, filosófico, médico- para aprehender el dolor.