La investigación durante 10 años con familias en duelo nos permite despejar los factores de Resiliencia y las crisis a las que se enfrenta un doliente. Las personas se enfrentan al hecho que el Self está constituido en los vínculos, la muerte del otro supone una reorganización del conjunto de la personalidad, los vínculos, las creencias mismas hacia la vida, personas y valores.
El psicodrama con el trabajo y simbolización de los vínculos adquiere un valor esencial para superar el duelo, madurar la personalidad y fortalecer la identificación saludable.