Delimitando el lugar de la psicoterapia en la investigación, este trabajo se enmarca en la crítica a los “Tratamientos Empíricamente Validados” (TEV) y la llamada investigación “basada en la evidencia” (Rodríguez Morejón, 2004), en defensa de los métodos cualitativos y las psicoterapias que no se someten rígidamente al método científico-experimental (como la TCC) y, no obstante, merecen el mismo reconocimiento cuando se validan con otras metodologías. Se hace mención de variables en el proceso psicoterapéutico no susceptibles de operativización y que se considera contribuyen con peso específico a los resultados (factores comunes). Se ilustra la administración del protocolo utilizado en la investigación sobre Psicoterapias (Sección de Psicología Clínica del COP-Galicia), focalizando variables que se revelan como indicadores de éxito o, al menos, de satisfacción y percepción de cambio por parte de los pacientes. Se aportan datos sobre grupos de Psicodrama (2010- 2013) con pacientes de Trauma Complejo y Disociación como muestra de lo argumentado, comentando cuestiones específicas sobre la dinámica y el tratamiento de esta patología con el método psicodramático integrado con otros enfoques: terapia narrativa, sensoriomotriz y EMDR.