Ángela C. Tobías
Los problemas de conducta escolares tienen una incidencia más que considerable y suponen una barrera para el establecimiento de un clima favorable en las aulas. Además, estas conductas requieren de una intervención temprana para evitar que cristalicen en problemas futuros. El presente artículo pretende ofrecer una posible vía intervención, en la línea de lo propuesto por otros trabajos centrados en el entrenamiento de la empatía, y añadiendo la capacidad de autoperceptiva dentro de la matriz grupal como elemento novedoso. Para este estudio, se eligió un aula caracterizada por una trayectoria continuada de conflictos (N=21) y se aplicaron siete sesiones de psicodrama escolar. Para extraer los resultados, se utilizó una metodología pre-post evaluación, midiendo cuantivamente y cualitativamente estos conflictos en el tiempo, así como las emociones vivenciadas y la capacidad autoperceptiva de los alumnos.
School behavior problems have a more than significant incidence and pose a barrier to establishing a favorable classroom climate. Furthermore, these behaviors require early intervention to prevent future problems from crystallizing. The present article tries to offer a possible intervention route, in line with that proposed by other works focused on empathy training, and adding the capacity of self-perception within the group matrix as a novel element. For this study, a classroom characterized by a continuous trajectory of conflicts (n=21) was chosen and seven sessions of school psychodrama were applied. To extract the results, a pre-post evaluation methodology was used, quantitatively and qualitatively measuring these conflicts over time, as well as the emotions experienced and the self-perceptive capacity of the students.