Hasta ahora, ningún manual diagnóstico (DSM, CIE o PDM) había dedicado una parte a la edad tardía, este vacío puede reflejar un problema general de negación del envejecimiento en sociedades fuertemente orientadas a la juventud.
Los autores nos alertan de prejuicios hacia este colectivo que identifican a los mayores como rígidos e incapaces de cambiar y nos advierten de que tanto las publicaciones recientes como la experiencia clínica sugieren que no es así