Los fantasmas evocados por Freud (1901) parecen haberse convertido en una realidad engañosa en presencia del virus COVID-19, que parece ser infeccioso incluso hasta una distancia de varios metros y persiste en el aire o en las superficies. El estado actual de la pandemia ha tenido un impacto emocional extraordinario en todos, incluidos nosotros mismos y nuestros analizandos