El trabajo grupal en coterapia consume mucha energía y produce con frecuencia descorazonamiento en los cotrapeutas. Por ellos es necesario que tengan una comunicación abierta y frecuente y si esposible que dispongan de la opinión de un tercero. Cuando un terapeuta experimentado trabajo sólo y sin supervisión formal, puede, de todas formas, guiarse por las comunicaciones que sobre su actuación emiten los miembros del grupo a través de sus "partes sanas", que les sirven de espejo en que contemplarse.