Se presenta el caso de una mujer, de 32 años. Comienza su problema de salud mental con 20 años. Diagnosticada de Trastorno psicótico delirante. Comenzó a aislarse, rechazaba a sus padres y dejó de comer; acabó marchándose de casa y viviendo unos años con su pareja, para luego regresar al domicilio familiar. Presenta una ideación delirante de perjuicio; refiere que “mis padres me están echando algo en la comida, algo que me sienta mal…”. Dicha idea ha interferido en su historia clínica / biográfica significativamente y tras la evaluación funcional del caso, se valora intervenir en ella. La intervención se realiza desde protocolos basados en la evidencia, en concreto desde la Terapia Cognitivo Conductual (TCC). El abordaje de la idea delirante ha sido beneficioso para la paciente, ya que ha disminuido la angustia asociada y ha mejorado significativamente su funcionamiento psicosocial.