Teresa Isabel Jiménez Gutiérrez, Estefanía Estévez López, Sergio Murgui Pérez
El objetivo del presente estudio es explorar las relaciones entre la calidad de las relaciones familiares, la percepción del ambiente comunita-rio y la actitud de los adolescentes hacia la autoridad (policía, profesores) y normas sociales, en la predicción del bienestar subjetivo y un problema conductual de actualidad como es la agresión hacia los iguales. Para poner a prueba estas relaciones múltiples se ha utilizado una muestra de 554 adoles-centes de ambos sexos con edades comprendidas entre los 12 y los 16 años. Los datos se recogieron en dos tiempos con un intervalo temporal de 6 me-ses y se analizaron mediante el cálculo de modelos de ecuaciones estructu-rales, incluyendo un análisis multigrupo por sexo. Los resultados obtenidos indican que unas relaciones familiares positivas se relacionan con una per-cepción positiva del ambiente comunitario y actitudes también positivas ha-cia la autoridad y las normas sociales. Estos factores actúan como una pro-tección frente a la posterior implicación en conductas agresivas hacia los iguales en el contexto escolar y favorecen el bienestar subjetivo. El modelo resultante es equivalente para chicos y chicas
The present study explores the relations between the perception of the family relationships, community environment and adolescents' atti-tude towards figures of authority (police and teachers) and social rules, in the prediction of subjective well-being and a current behavior problem like peer aggression. In order to test these multiple relations, we used a sample of 554 adolescents of both sexes, aged between 12 and 16 years. Data were collected in two waves with a 6-month interval and were analyzed by means of structural equation models, including a multigroup analysis by sex. The results obtained indicate that positive family relations are related to a positive perception of the community environment and also to posi-tive attitudes towards authority and towards social rules. These factors act as protectors against subsequent involvement in aggressive behaviors to-wards peers in the school setting and they also promote subjective well-being. The resulting model is equivalent for boys and girls