André Lapierre
A partir de una experiencia de formación donde se planteó, a nivel simbólico, el tema de la mierda, André Lapierre elabora una reflexión sobre la importancia del manejo de los desechos en la construcción de la personalidad. Igualmente, nos muestra la labor de los psicoterapeutas como personas capaces de gestionar los desechos del individuo, lo que en otros momentos (y aún en la actualidad) han hecho los curas a través de la confesión. Se trata de un discurso lleno de dobles sentidos y curiosas reflexiones sobre la necesidad de aprender a gestionar las partes más despreciables de nuestra conducta y nuestra personalidad.