André Lapierre nos muestra su visión del cuerpo humano a lo largo de la historia y cómo ha estado relegado a un segundo lugar, siempre por debajo de la razón. Afortunadamente a partir del siglo XX se ha dado relieve al cuerpo a través de la idea del paralelismo psicomotor, gracias a la revolución psicoanalítica. Lamentablemente la educación sigue dando más importancia a lo cognitivo que a lo corporal, aunque se aprecian algunos signos esperanzadores de cambio, en este sentido.