Lola García
Se presenta una experiencia de trabajo en psicomotricidad con la tercera edad en un centro residencial, dirigida a personas muy mayores que envejecen con fragilidad o dependencia. Se pone el acento en las potencialidades y las competencias, desde una mirada del envejecimiento en positivo. Pretendemos que el cuerpo, vivido como lugar de deterioro y sufrimiento, se abra a nuevas dimensiones de bienestar y a un medio para entrar en la relación con los otros. El taller de psicomotricidad se convierte en lugar para la expresión corporal, la relación y la creatividad. Parte de la toma de conciencia corporal, busca ampliar el registro de las sensaciones, de los movimientos, de las relaciones, mediante vivencias de bienestar corporal y social, que finalmente reviertan en una ampliación de la identidad corporal y psíquica del sujeto. Se trabaja desde una perspectiva global del ser humano, que busca la integración de las dimensiones corporal, afectiva y cognitiva. Se constatan efectos positivos sobre la propia identidad personal y social, y un cambio en los sujetos, hacia un mayor bienestar, físico y emocional.