Colombia
Esta investigación analiza la experiencia de docentes supervisores en la formación de psicólogos clínicos para el abordaje de casos de violencia intrafamiliar (VIF). El objetivo es producir conocimiento desde la práctica que contribuya a cualificar los procesos formativos y a fortalecer prácticas éticas y efectivas de supervisión, de modo que el docente pueda responder a las necesidades del estudiante y del caso clínico. El estudio, de enfoque cualitativo, empleó la sistematización de experiencias como método. Se realizaron cinco grupos focales con profesores de distintas universidades de Bogotá, Colombia, con trayectoria en la supervisión de casos de VIF. Se indagó sobre sus prácticas pedagógicas y las competencias clínicas identificadas en los estudiantes. Entre estas últimas se resaltan la capacidad de interrumpir la pauta violenta, reducir su recurrencia, trabajar en red, leer el contexto relacional y sostener actitudes reflexivas y colaborativas. En cuanto a las prácticas pedagógicas, se encontró que, más allá del enfoque terapéutico, el uso de formatos de supervisión individuales y grupales, la co-terapia y la modelación resultan fundamentales para la supervisión de casos de VIF. Se concluye destacando la importancia de promover la reflexividad y ampliar los marcos teóricos para la comprensión e intervención de estos casos.
This study examines the experiences of faculty supervisors involved in training clinical psychologists to address cases of intimate partner and family violence (IPV). The aim is to generate practice-based knowledge that contributes to strengthening training processes and promoting ethical and effective supervision practices, enabling supervisors to respond to the needs of both the student and the clinical case. This qualitative study employed experience systematization as its methodological approach. Five focus groups were conducted with professors from various universities in Bogotá, Colombia, all with experience supervising IPV cases. The inquiry focused on their pedagogical practices and the clinical competencies they identified in students. Among these competencies, the ability to interrupt violent patterns, reduce their recurrence, work within interinstitutional networks, read relational contexts, and maintain reflective and collaborative attitudes stands out. Regarding pedagogical practices, findings show that, beyond therapeutic orientation, the use of individual and group supervision formats, co-therapy, and modelling are essential strategies for supervising IPV cases. The study concludes by highlighting the importance of fostering reflexivity and expanding theoretical frameworks to enhance the understanding and intervention of these cases.