Madrid, España
En los últimos años se está presenciando un aumento exponencial en el consumo y prescripción de psicofármacos entre la población general. Este fenómeno se denomina medicalización de los malestares de la vida cotidiana e implica la farmacologización de sufrimientos cuyo origen no es orgánico. Este proceso de medicalización está generalizado porque comienza por el nivel más accesible del sistema sanitario: la Atención Primaria de Salud. Por ello, frente a las respuestas dadas actualmente ante los malestares en la Atención Primaria, urge explorar otros modelos de salud que aboguen por un marco de entendimiento de estos padecimientos desde otro lugar, como la salud comunitaria. Para ello, se desarrolló una investigación cualitativa mediante entrevistas semiestructuradas a siete profesionales de la medicina, enfermería y trabajo social con experticia en salud comunitaria con el objetivo de indagar sobre el potencial papel de la salud comunitaria en el proceso de desmedicalización de estos malestares de la vida cotidiana. Las personas participantes destacaron que la salud comunitaria permite comprender los malestares desde los determinantes sociales de la salud, mediante diagnósticos participativos, trabajo interdisciplinar y creación de redes de apoyo. Estas estrategias favorecen la colectivización del sufrimiento y reducen la dependencia de los psicofármacos. Sin embargo, ciertas limitaciones como la sobrecarga asistencial, la falta de una comunidad a la que apelar y la escasa formación de los equipos profesionales en enfoques comunitarios dificultan su aplicación.
In recent years, there has been an exponential increase in the consumption and prescription of psychotropic drugs amongst the general population. This phenomenon is known as the medicalisation of everyday ailments and involves the pharmacologisation of suffering that does not have an organic cause. This process of medicalisation is widespread because it begins at the most accessible level of the healthcare system: Primary Healthcare. Therefore, given the current responses to these ailments in Primary Healthcare, there is an urgent need to explore other healthcare models that advocate for a framework for understanding these conditions from a different perspective, such as community health. To this end, a qualitative study was conducted using semi-structured interviews with seven professionals from the fields of medicine, nursing and social work with expertise in community health, with the aim of investigating the potential role of community health in the process of demedicalising these everyday discomforts. The participants emphasised that community health enables us to understand health issues through the lens of the social determinants of health, using participatory assessments, interdisciplinary work and the creation of support networks. These strategies help to address suffering collectively and reduce dependence on psychotropic drugs. However, certain limitations, such as the burden on healthcare services, the lack of a community to turn to, and the limited training of professional teams in community-based approaches, hinder their implementation.