Sevilla, España
El desarrollo de metodologías basadas en escenarios futuros resulta clave para reforzar la función preventiva del trabajo social ante el aumento de desastres naturales asociados al cambio climático. En este contexto, el presente estudio analiza la evolución de la vulnerabilidad socioclimática en Andalucía mediante la combinación de un índice de vulnerabilidad social con las proyecciones climáticas regionales del 6º Informe del IPCC. La investigación se apoya en un enfoque cuantitativo y territorial, integrando el análisis de indicadores sociales con variables climáticas y su representación espacial mediante Sistemas de Información Geográfica (SIG), con el fin de identificar áreas prioritarias de intervención. Los resultados muestran un empeoramiento generalizado de la vulnerabilidad socioclimática en las próximas décadas, con especial intensidad en comarcas del noreste andaluz, donde se prevé una evolución más desfavorable. Asimismo, se observa que la ruralidad constituye un factor determinante en la intensificación de la vulnerabilidad, al combinar mayores limitaciones socioeconómicas con exposición climática creciente. Se concluye que la incorporación de métodos prospectivos y herramientas de evaluación territorial en trabajo social puede orientar la planificación de recursos, anticipar impactos y fortalecer la resiliencia comunitaria, contribuyendo a la reducción de riesgos sociales y a una adaptación más equitativa de los territorios.
The development of future scenario methodologies is essential to reinforce the preventive function in social work in view of the increase in natural disasters linked to climate change. This study analyzes the evolution of socio-climatic vulnerability in Andalusia through the combination of a social vulnerability index with regional climate predictions from the IPCC’s 6th Assessment Report. The research was based on a quantitative and territorial approach, integrating the analysis of social indicators with climate variables and their territorial representation through geographic information systems (GIS) to identify priority areas for intervention. The results show a widespread worsening of socio-climatic vulnerability in the coming decades, with particular intensity in the northeastern regions of Andalusia, where the most unfavourable evolution is predicted. Rurality is also a key factor in the intensification of vulnerability, due to a combination of greater socioeconomic limitations and increasing climate exposure. In conclusion, the incorporation of predictive methods and territorial assessment tools into social work can guide the planning of resources, anticipate impacts and strengthen community resilience, contributing to the reduction of social risks and to a more equitable territorial adaptation.