Burgos, España
El segundo mandato de Donald Trump ha generado un nuevo debate sobre el estado de la democracia estadounidense entre líderes políticos, de opinión y académicos de todo el mundo. Fenómenos como la polarización y la división de la sociedad estadounidense han estado muy presentes dentro de este debate. Sin embargo, el rol que juega la política exterior ha sido mucho menos analizado a pesar del protagonismo reciente que ha tenido en casos como los conflictos de Gaza o Ucrania. El análisis concluye que, a pesar de su naturaleza secundaria para la política doméstica, la política exterior ha acompañado y alimentado estos fenómenos clave para el futuro de la democracia estadounidense.
Donald Trump’s second term has prompted a new international debate among political leaders, opinion leaders and academics about the state of US democracy. Phenomena such as the polarisation and division of American society have featured prominently in this debate. The role of foreign policy, however, has received far less attention, despite its recent salience in the conflicts in Gaza and Ukraine. This article concludes that, despite having a secondary nature in domestic politics, foreign policy has accompanied and fuelled these key phenomena for the future of US democracy.