Santiago, Chile
El compromiso escolar y la seguridad sociosanitaria constituyen ejes estratégicos para la prevención del abandono escolar y los factores de riesgo asociados al consumo de sustancias en Chile. Este artículo analiza la transición de las políticas públicas de drogas entre 1993 y 2030, desde modelos punitivos y abstencionistas hacia enfoques de reducción de daños, intersectorialidad y protección de trayectorias educativas. El objetivo es proponer sugerencias técnicas basadas en evidencia científica para fortalecer el compromiso escolar y sus factores contextuales, dirigidas a duplas psicosociales que operan en establecimientos públicos chilenos. A partir de una investigación cualitativa sustentada en revisión sistemática, estrategias validadas experimentalmente y juicio experto de profesionales psicosociales, se identifican intervenciones orientadas al compromiso cognitivo, conductual y afectivo, así como al apoyo familiar, docente y entre pares. Los resultados destacan la pertinencia de sistematizar comités de ausentismo, fortalecer el involucramiento de cuidadores, aplicar gamificación y refuerzo positivo, diversificar actividades físicas, reorientar la prevención del consumo de sustancias desde su etiología y consolidar servicios de salud escolar. Se concluye que las comunidades educativas pueden actuar como dispositivos de contención sociosanitaria cuando articulan prácticas preventivas, inclusivas e intersectoriales que resguardan el bienestar estudiantil y la continuidad de trayectorias educativas significativas.
School engagement and socio-sanitary security are strategic dimensions for preventing school disengagement and risk factors associated with substance use in Chile. This article analyzes the transition of public drug policies from 1993 to 2030, moving from punitive and abstinence-based models toward harm reduction, intersectoral coordination, and the protection of educational trajectories. The objective is to propose evidence-based technical recommendations to strengthen school engagement and its contextual factors, targeting psychosocial teams working in Chilean public schools. Based on qualitative research informed by a systematic review, experimentally validated strategies, and expert judgment from psychosocial professionals, the study identifies interventions aimed at cognitive, behavioral, and affective engagement, as well as family, teacher, and peer support. The findings highlight the relevance of systematizing absenteeism committees, strengthening caregiver involvement, applying gamification and positive reinforcement, diversifying physical activity programs, reframing substance use prevention through its etiological factors, and consolidating school health services. The article concludes that educational communities can function as socio-sanitary containment devices when they coordinate preventive, inclusive, and intersectoral practices that protect student well-being and support meaningful educational trajectories.