Temuco, Chile
Paraguay
Introducción: Los adolescentes están cada vez más expuestos a desinformación científica y sanitaria a través de plataformas de redes sociales, donde el contenido amplificado algorítmicamente y cargado emocionalmente puede influir en el desarrollo psicosocial, los comportamientos de salud y los procesos de toma de decisiones. A pesar de la creciente preocupación respecto a este fenómeno, la evidencia permanece fragmentada entre distintos dominios de salud, contextos digitales y enfoques metodológicos.
Objetivo: Sintetizar y evaluar críticamente la evidencia disponible sobre la exposición, circulación, interpretación e impacto de la desinformación científica y sanitaria difundida a través de plataformas de redes sociales entre adolescentes, con énfasis en resultados psicosociales, conductuales, cognitivos, educativos y relacionados con la salud.
Métodos: Se realizó una revisión sistemática de acuerdo con la declaración PRISMA 2020. Se efectuaron búsquedas electrónicas en PubMed, Embase, Scopus, Web of Science y Cochrane Library hasta el 10 de mayo de 2026. Se incluyeron estudios que evaluaron adolescentes expuestos a desinformación científica o sanitaria dentro de entornos digitales o de redes sociales. La calidad metodológica fue evaluada mediante las herramientas de evaluación crítica del Joanna Briggs Institute. Debido a la considerable heterogeneidad, los hallazgos fueron sintetizados narrativamente.
Resultados: Se incluyeron veintiocho estudios. Predominaron los estudios cuantitativos transversales, aunque también se identificaron investigaciones mixtas, cualitativas y experimentales. Los dominios de desinformación incluyeron principalmente desinformación científica, sanitaria, relacionada con vacunas y asociada a COVID-19. La exposición a la desinformación se asoció consistentemente con malestar psicosocial, ansiedad, miedo, desconfianza institucional, susceptibilidad a la desinformación, vacilación vacunal, conductas de salud desadaptativas y disminución de las capacidades de evaluación crítica. Los adolescentes frecuentemente dependieron de heurísticas de credibilidad mediadas socialmente en lugar de estrategias sistemáticas de verificación al evaluar información en línea. Las deficiencias en alfabetización digital, la influencia de pares, la amplificación algorítmica y el contenido emocionalmente cargado emergieron como mecanismos recurrentes que incrementaban la vulnerabilidad frente a la desinformación. Las intervenciones educativas y de alfabetización mediática demostraron efectos beneficiosos al mejorar las competencias de evaluación crítica y la resiliencia frente a la desinformación.
Conclusiones: La desinformación científica y sanitaria que circula a través de entornos de redes sociales parece ejercer efectos multidimensionales sobre el desarrollo adolescente, particularmente en los dominios psicosocial, conductual y cognitivo. El fortalecimiento de la alfabetización digital en salud, el pensamiento crítico y las intervenciones educativas basadas en evidencia podrían representar estrategias esenciales para reducir la vulnerabilidad frente a la desinformación y promover entornos digitales más saludables para los adolescentes.
Introduction: Adolescents are increasingly exposed to scientific and health-related misinformation through social media platforms, where algorithmically amplified and emotionally charged content may influence psychosocial development, health behaviors, and decision-making processes. Despite growing concern regarding this phenomenon, evidence remains fragmented across health domains, digital contexts, and methodological approaches.
Objective: To synthesize and critically appraise the available evidence regarding the exposure, circulation, interpretation, and impact of scientific and health-related misinformation disseminated through social media platforms among adolescents, with emphasis on psychosocial, behavioral, cognitive, educational, and health-related outcomes.
Methods: A systematic review was conducted according to the PRISMA 2020 statement. Electronic searches were performed in PubMed, Embase, Scopus, Web of Science, and Cochrane Library up to May 10, 2026. Eligible studies evaluated adolescents exposed to scientific or health-related misinformation within social media or digital environments. Methodological quality was assessed using Joanna Briggs Institute critical appraisal tools. Due to substantial heterogeneity, findings were synthesized narratively.
Results: Twenty-eight studies were included. Quantitative cross-sectional studies predominated, although mixed-methods, qualitative, and experimental investigations were also identified. Misinformation domains primarily included scientific, health-related, vaccine-related, and COVID-19-related misinformation. Exposure to misinformation was consistently associated with psychosocial distress, anxiety, fear, institutional distrust, misinformation susceptibility, vaccine hesitancy, maladaptive health behaviors, and reduced critical appraisal abilities. Adolescents frequently relied on socially mediated credibility heuristics rather than systematic verification strategies when evaluating online information. Digital literacy deficits, peer influence, algorithmic amplification, and emotionally valenced content emerged as recurrent mechanisms increasing vulnerability to misinformation. Educational and media literacy interventions demonstrated beneficial effects by improving critical evaluation competencies and misinformation resilience.
Conclusions: Scientific and health-related misinformation circulating through social media environments appears to exert multidimensional effects on adolescent development, particularly within psychosocial, behavioral, and cognitive domains. Strengthening digital health literacy, critical thinking, and evidence-based educationalinterventions may represent essential strategies for reducing misinformation vulnerability and promoting healthier digital environments for adolescents