Mel Constain
Somos seres sexuados, esto quiere decir, que venimos de una reproducción sexual: dos gametos con material genético diferenciado que se une e integran en un medio determinado y emerge un ser nuevo, diferente e irrepetible en un contexto determinado. La diferenciación que esto genera no es exclusivamente corporal, como muchas veces se simplifica y tergiversa socialmente. No es una cuestión de pene o vulva, hombre o mujer, sino que la diversidad sexual es muchísimo más amplia y se encuentra en un espectro en el que interseccionan múltiples variables que lo constituyen.
El sicodrama de Rojas-Bermúdez realza la importancia de la realidad biológica de cada persona, su forma de leer y relacionarse con el medio para sostener su propio sistema. Nos aporta una ética profesional basada en seguir al paciente. No obstante, no abarca en profundidad aspectos relacionados con la sexualidad como identidad. El presente artículo pretende generar un puente de unión entre los estudios LGTBIAQ+, especialmente trans*, la sexología y el sicodrama. Resaltando puntos de encuentro, carencias y espacios de exploración.