En el contexto de la creciente digitalización de la vida escolar, la cultura de la cancelación y las funas han reconfigurado las dinámicas de conflicto y convivencia en los establecimientos educativos. Este artículo sistematiza y analiza una experiencia pedagógica desarrollada en un liceo chileno que integró la educación sexual integral (ESI) y el aprendizaje basado en proyectos (ABP) para problematizar el consentimiento y la exposición pública en entornos digitales. Desde un enfoque cualitativo de estudio de caso, se implementó un proyecto argumentativo en tres cursos de enseñanza media y dos talleres participativos en otro curso con antecedentes de conflicto digital. El análisis interpretativo de discusiones, producciones estudiantiles y propuestas institucionales permitió identificar cuatro ejes: comprensión del consentimiento como práctica relacional condicionada; ambivalencia de la cancelación como mecanismo de justicia y riesgo de daño; desarrollo de habilidades socioemocionales y ciudadanía digital; y generación de propuestas restaurativas para la convivencia escolar. Los hallazgos sugieren que la ESI puede constituirse en un marco ético-formativo pertinente para intervenir en conflictos digitalmente mediados y fortalecer comunidades educativas críticas e inclusivas.