Gran parte de la población asturiana, española y mundial habita en zonas rura-les, una realidad culturalmente distintiva pero poco considerada en el ámbito clínico. Des-de una perspectiva sociocultural la ruralidad se caracteriza históricamente por su origen agropecuario, tradicional y familiarista. En el suroccidente de Asturias se articuló a partir del moirazu o mayorazgo como forma de herencia histórica. El individuo permanece sub-sumido en el grupo familiar, lo que genera peculiaridades psicológicas y comunicacionales. Nuestros modos de trabajo precisan acoger la interdependencia que se muestra en la rura-lidad, que contrasta con el individualismo más propio de la población urbana de Occidente.
A large portion of the Asturian, Spanish, and global population resides in rural areas, a culturally distinctive context that is often overlooked in the clinical practice. From a sociocultural perspective, rurality has historically been shaped by agrarian, traditional, and family-based structures. In southwestern Asturias, it developed around the moirazu or mayorazgo (entailed primogeniture) as a form of historical inheritance. Individuals remain embedded within the family group, giving rise to particular psychological and communi-cational characteristics. Clinical approaches must consider the interdependence inherent in rural life, which contrasts with the individualism more typical of urban populations in Western societies