Este artículo examina el encuadre clínico psiquiátrico como una tecnología simbólica que no solo acoge el sufrimiento, sino que lo configura. A partir del concepto de injusticia hermenéutica de Miranda Fricker, se propone una lectura crítica de los dis-positivos y las lógicas institucionales de atención en salud mental, considerando su papel en la producción de silencios y ruidos epistémicos. Se analiza cómo las condiciones tem-porales, diagnósticas y farmacológicas, a través del hábito, modelan lo decible, lo visible y lo pensable en el espacio clínico. Frente a esta lógica de exclusión fenomenológica, se exploran alternativas basadas en la hospitalidad interpretativa y la expansión del decir. Finalmente, se propone una ética del encuadre clínico que permita pensar la práctica terapéutica como lugar de restitución del sentido y del sujeto.
This article examines the psychiatric clinical setting as a symbolic technology that not only accommodates suffering but also configures it. Drawing on Miranda Fricker’s concept of hermeneutical injustice, it offers a critical reading of institutional practices and logics in mental health care, highlighting their role in generating epistemic silences and noises. It analyzes how temporal, diagnostic, and pharmacological conditions shape, through habit, what can be said, seen, and thought in clinical spaces. Against this logic of phenomenological exclusion, alternatives based on interpretive hospitality and the ex-pansion of expressibility are explored. Finally, an ethics of the clinical setting is proposed, conceiving therapeutic practice as a site for the restoration of meaning and subjectivity