Hodei Sarasa Camacho
, José Jaime Burón Álvarez
, Laura García Alba
, Carla González García
La intervención desde el enfoque de derechos de la infancia y la adolescencia reconoce la participación como un principio fundamental, aunque su implementación en el acogimiento residencial sigue enfrentando importantes retos. En este contexto, la calidad de las relaciones educativas entre adolescentes y profesionales emerge como un elemento clave para comprender posibles oportunidades reales de participación. Este estudio analiza distintas dimensiones de la participación de adolescentes en acogimiento residencial y su relación con la percepción de escucha y comprensión por parte de las personas educadoras. Se adopta un diseño mixto explicativo secuencial con 83 adolescentes de hogares residenciales en Navarra (España), de los cuales 36 participaron en grupos de discusión. Los resultados evidencian una participación percibida como limitada, especialmente en los mecanismos formales, así como una diferencia relevante entre la experiencia de ser escuchado y la experiencia de ser comprendido. La comprensión se vincula de forma significativa con la percepción de que las sugerencias/quejas son tenidas en cuenta. Se concluye que la participación en acogimiento residencial no puede entenderse únicamente desde estructuras formales, sino que se construye en el marco de relaciones cotidianas basadas en la confianza, la validación emocional y el reconocimiento de la experiencia de los adolescentes.
Intervention from a rights-based approach recognises child and youth participation as a fundamental principle, even though its implementation in residential childcare settings continues to face major challenges. In this context, the quality of educational relationships between adolescents and professional caregivers emerges as a key element to understand opportunities for significant participation. This study analyzes different dimensions of adolescent participation in residential childcare homes and their relationship with adolescents’ perceptions of being listened to and understood by residential workers. A sequential mixed-methods design was used with 83 adolescents living in residential care in Navarra (Spain). The results highlighted adolescents’ perception of limited participation, particularly through formal mechanisms, as well as a significant difference between being listened to and being understood. Feeling understood appeared to be linked to the perception that caregivers take suggestions or complaints into consideration. It was concluded that participation in residential childcare settings cannot be addressed solely through formal structures, since it is shaped by daily interactions grounded in trust, emotional validation, and the genuine acknowledgement of adolescents’ experiences