Barcelona, España
Las investigaciones transculturales más importantes sobre la esquizofrenia, como el Estudio Piloto Internacional de Esquizofrenia y el Determinant of Outcome of Severe Mental Disorders, indican que los pacientes de los países industrializados tienen un peor pronóstico que los esquizofrénicos de los países en vías de desarrollo. Para dar cuenta de este resultado han aparecido diferentes hipótesis en la literatura internacional. Algunas de ellas son: 1) la idea de que estamos ante un sesgo de muestreo; 2) la teoría de la familia extensa y la atmósfera familiar (EE); 3) el rol de las condiciones laborales y económico-políticas; y 4) el papel de las redes sociales de alta densidad. Sin embargo, pocas veces se ha llevado a cabo un análisis crítico de hasta qué punto las variables sociales que parecen protectoras en los contextos no industrializados también lo son en las sociedades industrializadas. Este artículo se propone no sólo una revisión de los datos e hipótesis más destacados sobre el enigma de la variabilidad del pronóstico, sino también una crítica de la lectura universalista de algunos resultados de las investigaciones transculturales.
Many studies on cross-cultural psychiatry such as the IPSS and the DOSMD indi-cate the existence of a better prognosis in schizophrenia in developing countries compared to the developed countries. Some hypotheses to explain this finding have been:
1) the existence of sample bias; 2) the role of the extended family and the family atmosphere: 3) the importance of occupational and politico-economic factors and 4) the role of high density social networks. However, few critical analyses have been made of the degree to which the supposedly protective social variables in developing countries also exist in industrialised society. This paper not only presents a review of the most relevant data and hypotheses on these differences in prognosis but also takes a critical look at certain widely accepted results of cross-cultural investigation.