Existen diversas perspectivas de la psico(pato)logía psicoanalítica especial tanto en este tema como en otros, pero creo que el enfoque más útil a nivel teórico, técnico y pragmático (clínico) es el que entiende la psico(pato)logía como un conjunto de organizaciones, estructuras o patrones para la relación, cada uno de ellos caracterizado por unos componentes en la realidad externa, unos componentes en la realidad interna al individuo, una génesis particular y unas consecuencias específicas en la técnica, tanto psicoanalítica como psicoterapéutica.
La aplicación de esta perspectiva en el caso del trastorno hipocondríaco nos proporciona al menos dos rendimientos básicos: 1) una orientación con respecto a los diversos submodelos psicoanalíticos para la hipocondría; 2) una diferenciación entre la organización hipocondríaca (perfectamente equiparable al concepto propio del DSM-IV. por ejemplo) y los estados hipocondríacos. Esta diferenciación puede tener importantes repercusiones en la clínica y en la comprensión e investigación de la hipocondría.
Para ilustrar esas ideas se aportan viñetas clínicas y un recordatorio del significado del cuerpo en la psicopatología y el psicoanálisis, así como de los conceptos de cuerpo, self, self corporal o imagen corporal y esquema corporal.
En el trabajo se enumeran los rasgos fundamentales de un modelo actual para el trastorno hipocondríaco apoyándose en los siguientes submodelos o componentes:
1) el submodelo freudiano, 2) el postkleiniano a partir de H. Ronsenfeld; 3) el de la hipocondría como relación sado-masoquista con el self corporal; 4) el de la hipocondría desde la perspectiva de la «teoría de la mente» (cognitivo-psicoanalítica) y la teoría de los códigos múltiples de la emoción; 5) el submodelo de la hipocondría como una variedad de la organización relacional paranoide. Se trataría de una variedad del patrón relacional paranoide en la cual el cuerpo es el perseguidor, representante de la persecución por un otro (el objeto). Esa vivencia persecutoria no llega al nivel del delirio o delusión somática estrictamente psicótica y se estructura como una defensa contra la ruptura psicótica.
We should consider hypochondriasis an experience of the body in the relationship process. Thus, several psychological disciplines collaborate in the study of such experience: clinical psychology, psychopathology, psychobiology, cognitive psychology, developmental psychology, social psychology, psycholinguistics, psychoanalytical psychology... As in other fields, there are different opinions regarding special psychoanalytical psycho(patho)logy but I think that the most useful, from theoretical, technical and pragmatic (clinical) perspectives, is the one that perceives psychot(patho)logy as a group of organizations, structures or patterns of the relashionship process, each of them characterised by external and internal components, an individual genesis and with specific consequences for the psychoanalytical and psychotherapeutic techniques.
The application of this point of view to the hypochodriacal disorder gives us at least two basic precepts: 1) an orientation within the different psychoanalytic submodels for hypochondriasis; 2) a differentiation between hypochondriacal organisation (equivalent to the DSM-IV concept, for instance) and hypochondriacal states. This differentiation can have significant implications for the clinical management and for the research and understanding of hypochondriasis.
To illustrate these ideas, some clinical pictures will be presented, as well as a review of the meaning of the body in psychopathology and psychoanalysis, and the concepts of body, self, body self or body image, and body schema.
The fundamental traits of a current model for the hypochondriacal disorder will be presented, based on the following submodels or components: 1) the freudian submodel; 2) the postkleinian submodel, after H. Rosenfeld: 3) the submodel of hypochondriasis as a sado-masochistic relationship with the body self; 4) the submodel of hypochondriasis by the «mind theory» (cognitive-psychoanalitical) and the theory of multiples codes for emotion; 5) the submodel of hypochondriasis as a variant of the paranoid relationship organisation. This would be a type of paranoid relationship pattern in which the body would be the persecutor, representing the persecution by an other (the object). This paranoid experience does not reach the characteristics of somatic delusion, which is strictly psychotic, and is structured as a defence against psychotic rupture.