Madrid, España
Este estudio analiza la relación entre inmigración y delincuencia en España, con especial atención al impacto de factores demográficos, estructurales y socioeconómicos. Los resultados indican que las diferencias en las tasas brutas de delincuencia de la población adulta extranjera y autóctona se reducen en gran medida al estandarizar por edad y sexo, lo que sugiere que la distinta composición demográfica contribuye sustantivamente a la brecha observada. Asimismo, se aprecia una considerable heterogeneidad según el origen geográfico, y no se halla una asociación entre inmigración irregular y delincuencia. Factores como la pobreza, la exclusión social y el grado de urbanización se presentan como predictores consistentes. El estudio destaca la necesidad de políticas basadas en evidencia, como la regularización migratoria y la integración social, para reducir tensiones y fomentar la cohesión. Aporta evidencia empírica que cuestiona la narrativa simplista que vincula inmigración con criminalidad y subraya la importancia de políticas basadas en datos.
This study examines the relationship between immigration and crime in Spain, with particular attention to the role of demographic, structural, and socioeconomic factors. The results suggest that differences in crude crime rates between the foreign-born and native-born adult populations are substantially reduced when standardized by age and sex. This suggests that the different demographic composition accounts for a large share of the observed gap. Considerable heterogeneity is also identified by geographical origin, and no association is observed between irregular immigration and crime. Factors such as poverty, social exclusion, and urbanization emerge as consistent predictors. These findings underscore the need for evidence-based policies, including regularization and social integration measures, to reduce tension and promote cohesion. The empirical evidence challenges the simplistic narrative linking immigration to crime, underscoring the importance of data-driven policies.