Maria Magdalena Guillén Sanchéz
Estainvestigación explora la relación entre la conducta prosocial y el duelo en niños y niñas huérfanos de madre por feminicidio, en un contexto donde existe limitada evidencia empírica que analice de manera conjunta estas variables en poblaciones latinoamericanas, considerando la influencia del contexto de violencia intrafamiliar previo y durante el hecho. El estudio se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, con diseño no experimental, transversal y correlacional. La muestra estuvo compuesta por 56 participantes, de entre 8 y 13 años, pertenecientes a 52 familias de distintas regiones de la República Dominicana, seleccionados mediante muestreo discrecional. Se aplicaron el Inventario de Duelo Complicado para Niños (Prigerson et al., 1999) y el Cuestionario de Capacidades y Dificultades (SDQ-Cas) para evaluar las dimensiones emocionales y prosociales. Los resultados evidenciaron que no existe una correlación estadísticamente significativa entre el tipo de duelo y la conducta prosocial (p > 0.05), ni con variables como edad o sexo. No obstante, a nivel descriptivo, se observaron tendencias en las que las dinámicas familiares y el entorno afectivo se relacionan con la expresión de conductas prosociales, especialmente en los niños con mayores niveles de acompañamiento emocional. En este sentido, los hallazgos sugieren que la conducta prosocial no depende exclusivamente del nivel de duelo, sino de la interacción de factores contextuales. Estos resultados se discuten en función de la evidencia previa sobre factores protectores en contextos de violencia infantil y resaltan la necesidad de intervenciones integrales que fortalezcan los sistemas de apoyo familiar y comunitario, a fin de favorecer la adaptación emocional y el desarrollo prosocial durante el proceso de duelo infantil.
This research explores the relationship between prosocial behavior and grief in children orphaned by maternal femicide, in a context where there is limited empirical evidence examining these variables jointly in Latin American populations, considering the influence of domestic violence before and during the event. The study followed a quantitative, non-experimental, cross-sectional, and correlational design. The sample consisted of 56 children aged 8 to 13, belonging to 52 families from different regions ofthe Dominican Republic, selected through discretionary sampling. The Complicated Grief Inventory for Children (Prigerson et al., 1999) and the Strengths and Difficulties Questionnaire (SDQ-Cas) were used to assess emotional and prosocial dimensions. The findings showed no statistically significant correlation between type of grief and prosocial behavior (p > 0.05), nor with age or gender. However, at a descriptive level, trends were observed in which family dynamics and emotional climate are associated with the expression of prosocial behaviors, particularly among children who received greater emotional support. In this sense, the findings suggest that prosocial behavior does not depend exclusively on the level of grief, but rather on the interaction of contextual factors. These results are discussed considering previous evidence on protective factors in contexts of childhood violence and highlight the need for comprehensive psychosocial interventions aimed at strengthening family and community support systems to promote emotional adaptation and prosocial development in children experiencing traumatic loss.