, Sylvia Georgieva
, Alfredo Zarco Alpuente
, Paula Samper García
, Guillermo Blanco Bailac, María Teresa Bobes Bascarán
, Pedro Gómez Linares, José Miguel Martínez González
, José Antonio Molina del Peral
, Francisco Pascual Pastor
, José Antonio Giménez Costa
Antecedentes: Identificar los aspectos clave de la recuperación personal en adicciones es esencial para avanzar en servicios orientados hacia la recuperación. En España no existen medidas validadas que recojan lo que las personas consideran prioritario en su recuperación. El objetivo fue diseñar y validar la Personal Recovery Importance Scale (PRIS), un instrumento basado en la ampliación del CHIME y adaptado a las adicciones. Método: Se empleó un diseño mixto en cuatro fases con la participación de expertos (N = 13) y personas en recuperación (N = 1,604). Fase 1 describió la construcción de ítems; Fases 2 y 3 evaluaron validez de contenido y proceso de respuesta; Fase 4 analizó propiedades psicométricas. Resultados: El 42,4% de los ítems se modificaron tras la retroalimentación experta y 44% tras entrevistas cognitivas. El análisis apoyó un modelo de siete factores (Conexión, Esperanza, Identidad, Sentido vital, Empoderamiento, Dificultades y Apoyo práctico-CHIME-DP), con buen ajuste, invarianza entre etapas, consistencia interna adecuada, validez concurrente y discriminante y pruebas de hipótesis con variables clave de recuperación. Conclusiones: Los hallazgos confirman la validez de la PRIS. La escala puede ser útil para priorizar intervenciones y representa un primer paso hacia el desarrollo de PROMs y PREMs en España.
Background: Identifying the key aspects of personal recovery in addictions is crucial for advancing recovery-oriented services. In Spain, no validated measures capture what service users consider most important for their recovery. This study aimed to design and validate the Personal Recovery Importance Scale (PRIS), an expanded CHIME-based instrument tailored to the addiction context. Method: A four-phase mixed-methods design involved experts (N = 13) and people in recovery (N = 1,604). Phase 1 focused on item development; Phases 2 and 3 assessed content and response process validity; and Phase 4 examined psychometric properties. Results: 42.4% of the items were revised after expert feedback and 44% following cognitive interviews. Psychometric analysis supported a seven-factor model (Connectedness, Hope, Identity, Meaning in life, Empowerment, Difficulties, and Practical support-CHIME-DP) with robust fit indices, invariance across recovery stages, satisfactory internal consistency, concurrent and discriminant validity, and hypothesis testing with key recovery variables. Conclusions: These findings confirm the content, face, and psychometric validity of the PRIS. This tool may be useful for prioritising and designing interventions and represents a first step towards developing PROMs and PREMs measures in Spain.