La presente investigación analiza la relación entre ideologías conservadoras, creencias personales en un mundo justo (PBJW, por sus siglas inglesas) y misoginia internalizada. Mediante dos estudios realizados en Grecia exploramos si el autoritarismo de derechas (AD; Estudio 1) y los valores conservadores (Estudio 2) predicen las tres subdimensiones de la Escala de Misoginia Internalizada (EMI/IMS) — devaluación de las mujeres, desconfianza en las mujeres y valoración de los hombres — y si las PBJW moderan estas asociaciones. El Estudio 1 (N = 251) revela que el AD es predictor de todas las dimensiones de la EMI, con una relación más fuerte scon la desconfianza en las mujeres y con las PBJW como moderadoras de esta relación. El Estudio 2 (N = 197) revela que los valores conservadores están más estrechamente relacionados con la devaluación de las mujeres (y de nuevo las PBJW amortiguan esta relación). Estos resultados subrayan el papel de las PBJW como un marco de protección cognitivo que amortigua el refuerzo ideológico de la misoginia, un resultado que contribuye al avance de nuestros conocimientos sobre los factores personales e ideológicos que se combinan para dar forma a las actitudes de género internalizadas.
The current research examines the relationship between conservative ideologies, personal belief in a just world (PBJW) and internalized misogyny. Two studies in Greece assessed whether right-wing authoritarianism (RWA; Study 1) and conservative values (Study 2) predict the three subdimensions of the Internalized Misogyny Scale (IMS) — devaluing women, distrusting women and valuing men — and whether PBJW moderates these associations.
Study 1 (N = 251) found that RWA predicted all IMS dimensions, with the strongest link for distrust of women, and PBJW moderated this association. Study 2 (N = 197) showed that conservative values were most strongly associated with devaluing women (with PBJW again attenuating this relationship).
These findings highlight PBJW’s role as a protective cognitive framework that buffers the ideological reinforcement of misogyny, advancing our understanding of how personal and ideological factors intersect to shape internalized gender attitudes.