Desde la perspectiva del estudio de la persuasión, esta investigación analizó si las creencias de autoeficacia (AE) modificadas mediante un proceso de alta elaboración son duraderas en un contexto académico (Estudio 1) y si influyen en el comportamiento (i.e., rendimiento físico) en un contexto deportivo (Estudio 2). En concreto, se analizaron estos efectos en la fuerza de las creencias de AE a través de un proceso de alta elaboración propuesto recientemente (i.e., autovalidación). En ambos estudios, se manipularon los pensamientos de AE (alta/baja) y se midió la validez percibida de esos pensamientos (como variable predictora continua). A continuación, los participantes completaron una medida de las creencias de AE. Además, en el Estudio 1, los participantes asistieron a una segunda sesión (exactamente siete días después) en la que se midieron de nuevo sus creencias de AE. En el Estudio 2, se evaluó el rendimiento físico de los participantes mediante una prueba de dominadas.
Hipotetizamos y comprobamos que los efectos de los pensamientos de AE (alta/baja) en las creencias de AE fueron superiores cuanto mayor era la validez percibida de los pensamientos. Y aun más importante, estos efectos eran duraderos y predictivos del rendimiento físico, con las creencias de AE actuando como mediadoras de los efectos de los pensamientos de AE en el rendimiento físico (Estudio 2).
From a persuasion approach, the present research examined whether self-efficacy (SE) beliefs changed via a high-elaboration process were durable in an academic setting (Study 1) and influential on behaviour (i.e., physical performance) in a sport setting (Study 2). Specifically, these effects on the strength of SE beliefs were examined through the most recently proposed high-elaboration process (i.e., self-validation). In both studies, the SE thought was manipulated (i.e., high vs. low) and the perceived validity of thought was measured (as a continuous predictor). Next, participants completed a measure of SE beliefs. Moreover, in Study 1, participants were asked to come to a second session (exactly seven days later), and SE beliefs were again measured. In Study 2, physical performance was assessed in a pull-up test. We hypothesized and found that the effects of the SE thought (i.e., high vs.
low) on SE beliefs were larger the greater the perceived validity of thought. Most importantly, these effects were durable, and predictive of physical performance, with SE beliefs serving as the mediator of the effects of the SE thought on physical performance (Study 2).