Valparaíso, Chile
Las personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) presentan dificultades ampliamente documentadas para reconocer emociones a través de señales emocionales no verbales, como las expresiones faciales (Barrett et al., 2019). Sin embargo, los aspectos lingüísticos de la comunicación emocional han recibido menos atención, particularmente cuando existen incongruencias entre el tono de voz (prosodia) y el contenido verbal (semántica). Desde la psicología clínica, se ha sugerido que este tipo de incongruencias funcionan como un desencadenante de desregulación emocional, al generar un conflicto interno que altera la respuesta posterior sin necesariamente afectar la comprensión del mensaje (Mitchell, 2006). Este estudio examinó cómo la interacción prosodia–semántica influye en el reconocimiento de emociones en adolescentes con TEA integrados en escuelas regulares, a través de una tarea experimental, se presentaron oraciones con estímulos auditivos que contenían contenido prosódico-semántico congruente o incongruente. Los resultados indicaron que, a pesar de las dificultades comunes en el procesamiento emocional, los adolescentes con TEA integrados al sistema regular mostraron un desempeño similar al de los adolescentes neurotípicos en el reconocimiento de emociones, destacándose un mejor rendimiento en las condiciones congruentes en comparación con las incongruentes. Estos hallazgos sugieren que la incongruencia prosodia-semántica puede afectar la regulación emocional e interferir con el procesamiento de información emocional. Sin embargo, y en línea con la Hipótesis de la desregulación emocional (Mazefsky & White, 2014), la integración al sistema educativo regular y la interacción social sostenida podrían facilitar el desarrollo de estrategias compensatorias más eficaces para manejar la información emocional contradictoria o compleja.
Autism Spectrum Disorder (ASD) has been associated with difficulties in recognizing emotions from nonverbal cues, such as facial expressions (Barrett et al., 2019). Less is known about linguistic aspects of emotional communication, particularly when prosody and semantics convey incongruent information. Clinical psychology suggests that such incongruences may trigger emotional dysregulation by creating internal conflict without impairing message comprehension (Mitchell, 2006). This study examined how prosody–semantics interaction influences emotion recognition in adolescents with ASD attending mainstream schools. Using an experimental task, participants listened to sentences with congruent or incongruent prosodic–semantic content. Results showed that adolescents with ASD performed similarly to neurotypical peers, with higher accuracy in congruent conditions. These findings indicate that prosody–semantics incongruence can affect emotional regulation and processing. Consistent with the Emotional Dysregulation Hypothesis (Mazefsky & White, 2014), mainstream integration and sustained social interaction may support compensatory strategies to manage conflicting emotional information.