Argentina
En este escrito se reflexiona sobre el lugar de la Inteligencia artificial en la vida de los sujetos, considerando los efectos desde las escalas más amplias de carácter público, hasta la vida privada. Se analiza cómo las crisis contemporáneas (políticas, económicas, sociales y subjetiva) reconfiguran las condiciones de producción de ciudadanía, cohesión social y vida democrática. Estas crisis expresan un deterioro de los procesos comunicativos que permiten construir lo común. Por otra parte, la digitalización profunda de la vida social intensifica la fragmentación, promueve lógicas de inmediatez y vulnera especialmente a niños y adolescentes. Estas transformaciones se articulan con desigualdades preexistentes y con el retraimiento del Estado, generando escenarios donde proliferan riesgos vinculados a la desprotección familiar, la exposición a economías ilegales y la erosión de vínculos comunitarios. Se reflexiona sobre el papel de los profesionales de la educación y de la salud, junto al lugar de la escuela como espacio público. Espacio capaz de suspender la lógica tecnológica de la aceleración y habilitar experiencias de simbolización, diálogo y construcción colectiva. Desde una perspectiva psicopedagógica, se sostiene que garantizar derechos básicos no es suficiente, por lo que estimamos imperioso fortalecer políticas públicas, dispositivos de acompañamiento y prácticas educativas que humanicen los entornos digitales, reconstruyan condiciones de reconocimiento y sostengan procesos formativos orientados al pensamiento crítico y a la reconstrucción democrática del lazo social.