Freddy Toscano Rodríguez, Carlos López Villaviciencio, Geraldine Zidae Salazar Vargas
El estudio analiza la interacción entre los sistemas de Activación Conductual (SAC) e Inhibición Conductual (SIC) y su influencia en el consumo de alcohol en estudiantes universitarios, explorando las diferencias según sexo. Se aplicaron modelos de moderación recíproca en una muestra de 336 estudiantes (123 hombres y 213 mujeres). Los resultados muestran que la relación entre SAC y consumo alcohólico es modulada por SIC, y viceversa, con efectos inhibitorios más fuertes cuando el sistema opuesto está en niveles bajos. En hombres la interacción entre SAC y SIC es significativa, sugiriendo un equilibrio entre aproximación y evitación que afecta la conducta de consumo. En mujeres, SAC emerge como un predictor inhibidor consistente independiente del nivel de SIC, con coeficiente beta negativo, sugiriendo que en mujeres mayores niveles de activación conductual se asocian con menor consumo, posiblemente debido a diferencias neurobiológicas y motivacionales de género. Estos hallazgos apoyan la Teoría de la Sensibilidad al Refuerzo y resaltan la necesidad de enfoques personalizados en prevención e intervención que consideren perfiles motivacionales y sexo.
This study examines the interaction between Behavioral Activation System (BAS) and Behavioral Inhibition System (BIS) and their influence on alcohol consumption in university students, exploring sex differences. Reciprocal moderation models were applied to a sample of 336 students (123 males, 213 females). Results show that the relationship between BAS and alcohol consumption is moderated by BIS, and vice versa, with stronger inhibitory effects when the opposite system is at low levels. In males, the interaction between BAS and BIS is significant, suggesting a balance between approach and avoidance that influences drinking behavior. In females, BAS emerges as a consistent inhibitory predictor regardless of BIS level, with a negative beta coefficient, indicating that higher behavioral activation is associated with lower consumption, possibly due to neurobiological and motivational sex differences. These findings support Reinforcement Sensitivity Theory and highlight the need for personalized prevention and intervention approaches considering motivational profiles and sex.