Socorro, Portugal
Este estudio explora la intersección entre el arte y el Trabajo Social Comunitario, proponiendo una metodología innovadora basada en prácticas artísticas. A través de entrevistas semiestructuradas con profesionales del Trabajo Social de la región central de Portugal, se analizó cómo las intervenciones artísticas pueden promover el empoderamiento y la capacitación de individuos y comunidades. Los resultados revelaron que el arte, cuando se utiliza desde una perspectiva social, puede ser una herramienta eficaz para abordar cuestiones como los derechos humanos, la pobreza y la desigualdad. Se identificaron cuatro fases clave en la intervención: diagnóstico, planificación, acción y cierre. La investigación destaca la importancia de la colaboración interdisciplinaria entre trabajadores sociales y artistas, así como la necesidad de considerar el contexto sociocultural de los participantes. Este enfoque metodológico ofrece a los trabajadores sociales una estructura para implementar intervenciones basadas en el arte, potenciando su capacidad para promover el cambio y la justicia social. Además, el estudio subraya la necesidad de una formación más sólida en prácticas artísticas dentro de la educación en Trabajo Social y sugiere futuras líneas de investigación para validar y expandir esta propuesta metodológica en diversos contextos de intervención social.
This study explores the intersection between art and Community Social Work, proposing an innovative methodology based on artistic practices. Through semi-structured interviews with social work professionals in the central region of Portugal, it was analyzed how artistic interventions can promote empowerment and capacity-building among individuals and communities. The results revealed that art, when used from a social perspective, can be an effective tool in addressing issues such as human rights, poverty, and inequality. Four key phases in the intervention were identified: diagnosis, planning, action, and closure. The research highlights the importance of interdisciplinary collaboration between social workers and artists, as well as the need to consider the socio-cultural context of the participants. This methodological approach provides social workers with a framework to implement art-based interventions, enhancing their ability to promote change and social justice. Furthermore, the study underscores the need for stronger training in artistic practices within social work education and suggests future research directions to validate and expand this methodological proposal in various social intervention contexts.