Leioa, España
Si bien los términos "entrevista" y "diálogo" a veces se usan indistintamente, en el contexto de la Acción Social, es importante distinguir entre ellos. La entrevista, en su acepción tradicional, puede considerarse como una forma más estructurada de recopilar información, aunque, como veremos, no lo sea, mientras que el diálogo representa un enfoque más abierto y colaborativo para la construcción conjunta de significado y la exploración de nuevas posibilidades. La entrevista tradicional puede estar marcada por un desequilibrio de poder, donde la persona entrevistadora asume el rol de experta y las entrevistadas se encuentran en una posición de subordinación.
La entrevista clásica en Trabajo Social, influenciada por el modelo médico-clínico y el case work, se centraba, fundamentalmente, en la búsqueda de un cambio de comportamiento y la adaptación del sujeto al medio. Desde una óptica más pragmática, la entrevista es considerada como una técnica de recogida de información para realizar diagnósticos y elaborar planes de acción.
El diálogo desde una praxis colaborativa se caracteriza por la participación conjunta de profesional y ciudadanía, en la construcción conjunta de significados. No se trata de una mera transmisión de información, sino de un proceso de co-creación de nuevas perspectivas y posibilidades. En el diálogo se busca una relación horizontal e igualitaria, donde las voces de ambos participantes se confrontan con respeto. Existe un reconocimiento de la experiencia y el saber de cada quien.
Son estas diferencias de contrastes complementarios las que se abordan en este texto para su lectura, análisis, acción y debate abierto.
While the terms “interview” and “dialogue” are sometimes used interchangeably, in the context of Social Action, it is important to distinguish between them. The interview, in its traditional sense, can be considered a more structured way of gathering information, although, as we will see, it is not, while dialogue represents a more open and collaborative approach to the joint construction of meaning and the exploration of new possibilities. The traditional interview may be marked by an imbalance of power, where the interviewer assumes the role of expert and the interviewees are in a subordinate position.The classic interview in Social Work, influenced by the medical-clinical model and case work, focused primarily on seeking a change in behavior and the adaptation of the subject to the environment. From a more pragmatic perspective, the traditional interview is considered a technique for collecting information to make diagnoses and develop action plans.Dialogue from a collaborative praxis is characterized by the joint participation of professionals and citizens in the construction of meanings. It is not a mere transmission of information, but a process of co-creation of new perspectives and possibilities. Dialogue seeks a horizontal and egalitarian relationship, where the voices of both participants confront each other with respect. There is a recognition of the experience and knowledge of each person.It is these differences of complementary contrasts that are addressed in this text for reading, analysis, action, and open debate.