Gloria María Caravantes López de Lerma, Diego Muñoz Higueras, Teresa Savall Morera
Las rentas mínimas de inserción han constituido tradicionalmente una herramienta, desarrollada desde los gobiernos autonómicos, para garantizar ingresos básicos y una vía para la inserción socio-laboral de los beneficiaros. A través del diseño de itinerarios de inclusión sociolaboral e incentivos económicos y profesionales. La entrada en vigor del Ingreso Mínimo Vital, implementado desde la Administración General del Estado, ha supuesto un punto de inflexión en el escenario de las rentas mínimas en España. Así, por un lado, es objeto del presente artículo analizar el desarrollo de los itinerarios de inclusión social en la Comunitat Valenciana, así como la coexistencia de la Renta Valenciana de Inclusión y el Ingreso Mínimo Vital, desde el punto de vista de la gobernanza de ambas prestaciones desde niveles administrativos diferentes. Para ello, el presente artículo se centra en analizar la experiencia del proyecto Pilotem, que busca fomentar y desarrollar los itinerarios de inclusión social en los beneficiarios de las Rentas Mínimas, ahondando en su naturaleza, alcance y resultados. Entre los resultados principales, a pesar de los mecanismos y estrategias tendentes a favorecer la coexistencia entre ambas prestaciones, se han identificado ciertas barreras y limitaciones tanto en la gestión y gobernanza, como en la identificación de determinados perjuicios para las personas usuarias como la percepción de cobros indebidos. Entre las conclusiones principales, se aboga por superar las limitaciones que implica adolecer de la interoperabilidad entre la Seguridad Social y el Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales, así como la observación de los resultados procedentes de la experiencia del proyecto Pilotem en aras de mejorar la eficiencia de la prestación profesional de la RVI.
Minimum income schemes have traditionally been implemented by the Autonomous Governments with two objectives: to guarantee a basic income and to promote the socio-labor insertion of the beneficiaries. To this end, social and labor inclusion pathways, as well as economic and professional incentives in Spain, have been designed. The introduction of the Minimum Vital Income, implemented by the General State Administration, represented a turning point in the minimum income scenario in Spain. Thus, on the one hand, the purpose of this article is to analyze the regional management model between the Valencian Inclusion Income and the Minimum Vital Income. In particular, given the limited development of inclusion pathways in the Minimum Vital Income, the article focuses on studying the experience of the Pilotem project, a program developed by the Valencian authorities to promote and develop social inclusion itineraries for the minimum income beneficiaries. The findings indicate that, despite the mechanisms and strategies aimed at favoring the coexistence of both benefits, significant barriers and limitations remain in terms of management and governance. As well as in the identification of certain prejudices for users, such as the perception of undue charges. Among the main conclusions, the need to overcome the limitations arising from the lack of interoperability between the two services is highlighted.