Santiago, Chile
La salud mental es un componente clave en la construcción de comunidades escolares inclusivas, influye en las experiencias de los estudiantes y los docentes, y es afectada por estructuras y prácticas institucionales. La evidencia empírica sobre esta relación es limitada, ello dificulta el desarrollo de directrices concretas para las escuelas. Esta revisión sistemática de estudios empíricos analiza la relación entre salud mental y educación inclusiva en el ámbito escolar. Su objetivo es explorar hallazgos recurrentes, relaciones entre ambas dimensiones, prácticas escolares relevantes y barreras para su integración. Aplicando la metodología PRISMA se seleccionó 13 estudios para su análisis. Este reveló una diversidad metodológica centrada en estudiantes con diagnósticos, docentes, familias y equipos escolares. Los estudios destacan que la relación entre inclusión y salud mental es compleja y se expresa en múltiples niveles: vivencias de los estudiantes, bienestar de los docentes y dinámicas organizativas. Aunque se identifican prácticas prometedoras, estas siguen siendo escasas y fragmentadas. Además, persisten barreras estructurales, culturales y relacionadas con la formación, que impiden integrar plenamente la salud mental como un eje transversal de la inclusión. La discusión aborda los retos de la armonización de la salud mental en la escuela con los principios de la educación inclusiva.
Mental health is a key component in building inclusive school communities, as it influences the experiences of students and teachers, and is affected by institutional structures and practices. Empirical evidence on this relationship remains limited, making it difficult to develop concrete guidelines for schools. This systematic review of empirical studies analyzes the relationship between mental health and inclusive education in school settings. Its purpose is exploring recurring findings, relationships between both dimensions, relevant school practices, and barriers to their integration. PRISMA methodology was applied to select 13 studies for analysis. The review reveals a methodological diversity focused on students with diagnoses as well as teachers, families, and school teams. The studies highlight that the relationship between inclusion and mental health is complex and is expressed at multiple levels: student experiences, teacher well-being, and organizational dynamics. Although promising practices are identified, they are still scarce and fragmented. In addition, structural, cultural, and training-related barriers persist, preventing mental health from being fully integrated a cross-cutting axis of inclusion. The discussion centers on the challenges of aligning school mental health with the principles of inclusive education.