Miriam Moreno Caselles, Verónica Alcaraz Muñoz, Llanos Calvo García, José Ignacio Alonso Roque
El objetivo de este estudio fue analizar cómo las modificaciones realizadas en los juegos deportivos tradicionales, adaptados a las medidas contra la COVID-19, afectaron la experiencia emocional de los alumnos de primaria, en especial según su género. Participaron 93 alumnos de primaria. Se utilizó la escala de juegos y emociones para niños para evaluar el tipo de emoción y su intensidad. Tras la implementación de las medidas de prevención de la COVID-19 en los juegos deportivos tradicionales, las emociones positivas se experimentaron con mayor intensidad que las negativas. Los juegos individuales mostraron una tendencia a valores más altos de emociones positivas que los demás juegos con mayor interacción motora. En cuanto a las emociones negativas, los juegos de cooperación-oposición generaron una valoración emocional más negativa. No se observaron diferencias significativas en la experiencia de emociones positivas y negativas al comparar los juegos competitivos y no competitivos, ni según el sexo de los participantes. Los resultados revelaron que los cambios introducidos en los juegos no alteraron la experiencia emocional, lo que indica que los profesionales de la educación física pueden modificar los aspectos estructurales y funcionales de los juegos para alcanzar otros objetivos pedagógicos sin preocuparse por afectar el comportamiento emocional de los alumnos.
The objective of this study was to analyze how the modifications made to traditional sports games, adapted to COVID-19 measures, affected the emotional experience of primary school students, especially according to their gender. 93 primary school students participated. The children's games and emotions scale was used to assess the type of emotion and its intensity. After the implementation of COVID-19 prevention measures in traditional sports games, positive emotions were experienced with greater intensity than negative ones. Individual games showed a tendency toward higher values of positive emotions than other games with greater motor interaction. Regarding negative emotions, cooperation-opposition games generated a more negative emotional evaluation. No significant differences were observed in the experience of positive and negative emotions when comparing competitive and non-competitive games, nor based on the participants' gender. The results revealed that the changes introduced in the games did not alter the emotional experience, indicating that physical education professionals can modify the structural and functional aspects of the games to achieve other pedagogical objectives without worrying about affecting the emotional behavior of the students.