Loreto Nercelles Carvajal, Diana Centeno
Antecedentes y objetivos La evaluación endoscópica de la laringe en población pediátrica suele generar respuestas de angustia, miedo, malestar o dolor de intensidad variable. Frente a esta problemática, se propone describir un protocolo orientado a la implementación de estrategias cognitivo-conductuales que favorezcan el afrontamiento adaptativo de los niños durante la realización de exámenes endoscópicos laríngeos.
Materiales y métodos Se realizó una evaluación laríngea a 60 niños, de los cuales 43 realizaron una intervención protocolizada con estrategias cognitivo-conductuales previa y durante la examinación laríngea, que incluyó tanto al menor como a sus padres o cuidadores. Posterior a la examinación se aplicó una escala ordinal de 4 puntos para medir la incomodidad y las molestias frente al examen al grupo total. Se utilizó la prueba U de Mann-Whitney para evaluar las diferencias entre ambos grupos.
Resultados Existen diferencias significativas en el promedio total de la escala ordinal de 4 puntos entre el grupo al que se le administró estrategias cognitivo-conductuales antes y durante el examen y el grupo control. El grupo de estudio obtiene menos puntaje de incomodidad y molestias frente a los exámenes de endoscopia flexible y rígida.
Conclusiones La implementación de estrategias cognitivo-conductuales puede ser efectiva para mitigar la incomodidad relacionada con los exámenes endoscópicos de la laringe, proporcionando así, una contribución valiosa al bienestar de los pacientes pediátricos durante estos procedimientos.
Background and aims Endoscopic evaluation of the larynx in pediatric patients often triggers distress, fear, discomfort, or pain of varying intensity. In response to this issue, this work aims to describe a protocol for implementing cognitive-behavioral strategies to promote adaptive coping in children undergoing laryngeal endoscopic examinations.
Materials and methods A laryngeal evaluation was performed on 60 children, of whom 43 underwent a protocolized intervention with cognitive-behavioral strategies before and during the laryngeal examination, which included both the child and their parents or caregivers. After the examination, a 4 point Ordinal Scale was applied to the entire group to measure discomfort related to the procedure. The Mann-Whitney U test was used to assess differences between the two groups.
Results Significant differences were observed in the overall mean scores on the 4 point Ordinal Scale between the group that received cognitive-behavioral strategies before and during the examination and the control group. The intervention group reported lower discomfort and distress scores for both flexible and rigid endoscopy procedures.
Conclusions The implementation of cognitive-behavioral strategies may be effective in reducing discomfort associated with laryngeal endoscopic examinations, providing a valuable contribution to the well-being of pediatric patients during these procedures.