La figura del profesional de apoyo entre iguales en salud mental representa una innovación para el sistema sociosanitario español. Este modelo introduce la experiencia vivida como una herramienta de apoyo, mediante la incorporación de personas que han atravesado un problema de salud mental y que, tras una formación específica, ofrecen acompañamiento a quienes están en su propio proceso de recuperación. A pesar de sus beneficios potenciales, la implementación de esta figura encuentra resistencias frente al cambio dentro de los modelos actuales de atención. Este texto reflexiona sobre el valor añadido del conocimiento experiencial y la necesidad de integrar a los profesionales de apoyo entre iguales como parte complementaria del equipo interdisciplinar en salud mental
The figure of the peer support professional in mental health represents an innovation for the Spanish healthcare system. This model introduces a lived experience as a support tool, through the incorporation of individuals who have experienced mental health problems and who, following specific training, offer accompaniment to those who are in their own recovery process. Despite its potential benefits, the implementation of this figure encounters resistance to change within current care models. This text reflects on the added value of experiential knowledge and the need to integrate peer support professionals as a complementary part of the interdisciplinary mental health team