México
Esta investigación explora el papel del juego como mediador en la consolidación y el fortalecimiento del vínculo afectivo entre padres, madres e hijos en situación de movilidad humana. Desde una metodología cualitativa, se analizó la interacción lúdica de 18 diadas conformadas por cuidadores primarios y niños/as de entre 0 y 5 años, residentes temporales del Centro Integrador para el Migrante (CIM) Carmen Serdán, en Tijuana, Baja California, mediante un Registro Observacional del Juego entre Diadas. Los resultados evidenciaron que el juego genera un espacio seguro para la expresión de emociones y pensamientos, así como para el establecimiento de vínculos afectivos basados en la reciprocidad y la sintonía emocional. Durante las sesiones lúdicas, se identificaron distintos estilos parentales, con predominancia de los roles de tipo par y docente. La expresión constante de afecto, la atención activa al bienestar infantil y la disposición para acompañar emocionalmente a los niños/as que se consolidaron como elementos clave en el fortalecimiento del lazo afectivo. A partir de lo anterior, se concluye que el juego ofrece estrategias efectivas para promover la contención emocional y el desarrollo integral en la primera infancia.
This research explores the role of play as a mediator in consolidating and strengthening the emotional bond between parents and children in situations of human mobility. Using a qualitative methodology, the playful interaction of 18 dyads composed of primary caregivers and children aged 0–5, temporary residents of the Carmen Serdán Migrant Integration Center (CIM) in Tijuana, Baja California, was analyzed using the Observational Record of Play between Dyads. The results show that play creates a safe space for the expression of emotions and thoughts, as well as for establishing emotional bonds based on reciprocity and emotional attunement. During the play sessions, distinct parenting styles were identified, with a predominance of peer and teacher roles. The constant expression of affection, active attention to children’s well-being, and a willingness to provide emotional support for children were consolidated as key elements in strengthening the emotional bond. From the above, it is concluded that play offers effective strategies to promote emotional containment and comprehensive development in early childhood.