Paola Isabel Lizcano Madariaga, Ana Luisa Adam Alcocer
En el marco de la construcción de entornos educativos inclusivos y democráticos, el trabajo con las familias resulta fundamental para consolidar una auténtica cultura de paz en la sociedad. Esta investigación presenta una propuesta de trabajo dirigida a las familias, con el objetivo de fortalecer sus habilidades para educar desde el respeto, el diálogo y la transformación pacífica de conflictos. Esta propuesta parte del principio de que la paz se construye desde las prácticas cotidianas, y que la familia constituye un espacio privilegiado para el aprendizaje emocional y social. Se sustenta en la idea —expresada en el Manifiesto de Sevilla (1986)— de que las personas son seres de paz y que la violencia es un comportamiento aprendido; por tanto, es posible sustituir modelos violentos mediante el aprendizaje e implementación de prácticas orientadas a la paz. Para ello, se propone una metodología participativa basada en talleres, círculos de diálogo y espacios de reflexión compartidos con las familias y comunidades educativas. En estos espacios se trabajarán aspectos como, la comunicación no violenta, y la gestión constructiva de los desacuerdos. El plan también promueve el reconocimiento y desarrollo de competencias socioemocionales —como la empatía, la escucha activa y la cooperación—, y plantea estrategias para aplicar en casa, como los acuerdos familiares, rutinas de convivencia, círculos de paz, juegos cooperativos y el uso de lenguaje emocional positivo, etc. Además, se busca fortalecer la alianza entre escuela y familia, entendiendo que una educación coherente entre ambos espacios es clave para formar ciudadanos comprometidos con valores como la justicia, la equidad y la paz. Situando a las familias como protagonistas y empoderándolas en su rol educativo, se promueve una transformación desde la base, contribuyendo al bienestar colectivo y al desarrollo de una ciudadanía responsable, respetuosa y solidaria.
Within the framework of building inclusive and democratic educational environments, working with families is essential to consolidating a genuine culture of peace in society. This research presents a work proposal aimed at families, with the objective of strengthening their skills to educate through respect, dialogue, and the peaceful transformation of conflicts. This proposal is based on the principle that peace is built from daily practices, and that the family constitutes a privileged space for emotional and social learning. It is based on the idea —expressed in the Seville Statement on Violence (1986)— that people are beings of peace and that violence is a learned behavior; therefore, it is possible to replace violent models through learning and the implementation of practices oriented towards peace. To achieve this, a participatory methodology is proposed, based on workshops, dialogue circles, and shared reflection spaces with families and educational communities. In these spaces, topics such as non-violent communication and the constructive management of disagreements will be addressed. The plan also promotes the recognition and development of socio-emotional competencies —such as empathy, active listening, and cooperation— and proposes strategies to apply at home, including family agreements, coexistence routines, peace circles, cooperative games, and the use of positive emotional language, among others. Furthermore, the aim is to strengthen the alliance between school and family, understanding that a coherent education between both spaces is key to forming citizens committed to values such as justice, equity, and peace. By positioning families as protagonists and empowering them in their educational role, a transformation from the ground up is promoted, contributing to collective well-being and the development of responsible, respectful, and supportive citizenship.