Guatemala
OBJETIVO: principal de este estudio es analizar cómo la implementación combinada de prácticas de mindfulness y pausas activas contribuye a la reducción del estrés percibido y mejora la satisfacción laboral en equipos sometidos a jornadas intensas y ritmos acelerados. MÉTODO: aplicado corresponde a un diseño cuantitativo, no experimental y transversal, con una muestra de 120 colaboradores de empresas del sector financiero y centros de atención de llamadas, utilizando encuestas estructuradas y entrevistas semiestructuradas para profundizar en la percepción de efectividad y frecuencia de uso de estas estrategias. RESULTADOS: confirman que la práctica regular de mindfulness y la incorporación de pausas activas estructuradas dentro de la jornada laboral impactan positivamente en indicadores como el clima organizacional, la reducción del agotamiento emocional y la motivación para trabajar en equipo. CONCLUSIÓN: destaca la importancia de consolidar estas estrategias como componentes transversales de programas de bienestar institucional, proponiendo su alineación con políticas de prevención de riesgos psicosociales y la formación continua de mandos medios para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
OBJECTIVE: of this study is to analyze how the combined implementation of mindfulness practices and active breaks contributes to reducing perceived stress and improving job satisfaction in teams facing intensive workdays and accelerated rhythms. METHOD: applied follows a quantitative, non-experimental, cross-sectional design with a sample of 120 employees from the financial sector and call centers, using structured surveys and semi-structured interviews to explore the frequency and perceived effectiveness of these strategies. RESULTS: confirm that the regular practice of mindfulness and the incorporation of structured active breaks during the workday have a positive impact on indicators such as organizational climate, reduction of emotional exhaustion, and motivation for teamwork. CONCLUSION: emphasizes the relevance of consolidating these strategies as core components of institutional wellness programs, aligning them with psychosocial risk prevention policies and ongoing training for middle management to ensure their sustainability over time.