Este trabajo analiza el uso de la neuroimagen en la prueba pericial en procesos penales que versan sobre la inimputabilidad del acusado por anomalía o alteración psíquica. Se expone cómo las evaluaciones tradicionales presentan limitaciones por su subjetividad y variabilidad y cómo la neuroimagen es propuesta como un instrumento que aporta mayor objetividad y apoyo empírico al diagnóstico clínico. Sin embargo, también se advierten sus límites, especialmente en el ámbito psiquiátrico, dada la falta de biomarcadores neurobiológicos. A través de un análisis jurisprudencial y comparado, se propone una interpretación contextual de su valor probatorio, evitando tanto su sobrevaloración como su desestimación infundada.
This paper analyzes the use of neuroimaging in expert evidence in criminal proceedings concerning the defendant's lack of criminal responsibility due to mental abnormality or disorder. It explains how traditional assessments present limitations due to their subjectivity and variability and how neuroimaging is proposed as a tool that provides greater objectivity and empirical support to clinical diagnosis. However, its limits are also highlighted, especially in the psychiatric field, given the lack of neurobiological biomarkers. Through a jurisprudential and comparative analysis, a contextual interpretation of its evidentiary value is proposed, avoiding both its overvaluation and unfounded dismissal.