Domingo Enrique Ibarra Meza, Lizeth Armenta Zazueta, Alma Nidia Cotta Bay
Este ensayo realiza un análisis histórico-crítico de la evolución de los paradigmas de la evaluación educativa, identificando cuatro generaciones sucesivas: la medición psicométrica, la descripción de objetivos, el juicio profesional y los enfoques contemporáneos mixtos. El estudio examina la profunda brecha entre esta evolución teórica hacia modelos formativos e integrales y su implementación práctica en sistemas educativos complejos y desiguales, tomando a México como caso paradigmático. A pesar de los avances institucionales, como la creación y posterior desaparición del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), la evaluación en México ha estado marcada por la discontinuidad política, un énfasis excesivo en pruebas estandarizadas punitivas y una desconexión persistente con las realidades del aula. El ensayo concluye que, si bien la Nueva Escuela Mexicana y organismos como la Mejoredu promueven un giro hacia una evaluación formativa y dialógica, su materialización efectiva requiere superar obstáculos históricos mediante una transformación profunda de la cultura evaluativa, una sólida formación docente y la paciencia para entender que el cambio genuino es un proceso de largo aliento.
This essay conducts a historical-critical analysis of the evolution of educational assessment paradigms, identifying four successive generations: psychometric measurement, objective description, professional judgment, and contemporary mixed approaches. The study examines the profound gap between this theoretical evolution toward formative and comprehensive models and their practical implementation in complex and unequal educational systems, taking Mexico as a paradigmatic case. Despite institutional advances, such as the creation and subsequent demise of the National Institute for the Evaluation of Education (INEE), assessment in Mexico has been marked by political discontinuity, an overemphasis on punitive standardized tests, and a persistent disconnect from classroom realities. The essay concludes that, while the New Mexican School and organizations such as Mejoredu promote a shift toward formative and dialogic assessment, its effective implementation requires overcoming historical obstacles through a profound transformation of assessment culture, solid teacher training, and the patience to understand that genuine change is a long-term process.