Colombia
La investigación sobre resolución de conflictos ha examinado las preferencias por respuestas retributivas o restaurativas frente a la injusticia; pero el papel de la afiliación grupal y de las prácticas parentales en la formación de estas orientaciones no es claro. Este estudio investigó las conductas restaurativas de participantes de 7 a 12 años (n = 64) como terceros observadores de transgresiones distributivas. Los participantes fueron asignados a condiciones de endogrupo o exogrupo y se les presentaron viñetas que mostraban transgresiones. Mediante diferenciales semánticos y cuestionarios, se evaluaron las preferencias de justicia y el autoritarismo infantil; los cuidadores reportaron la severidad y frecuencia del castigo corporal. Los resultados mostraron una clara preferencia por la restauración sobre la retribución. El sesgo grupal influyó en la conducta restaurativa: los participantes recurrieron a estrategias restaurativas más complejas con transgresores del endogrupo que del exogrupo. Estos hallazgos cuestionan la idea de que el castigo sea la respuesta predeterminada a las transgresiones y destacan la diversidad de conductas de justicia en la infancia. El estudio resalta el papel de la comparación grupal en la activación del sesgo y cuestiona la relevancia del autoritarismo en esta etapa del desarrollo. Las implicaciones se centran en las trayectorias del desarrollo de la orientación hacia la justicia y en la influencia de las prácticas de crianza en la formación de las preferencias infantiles.
Research on conflict resolution has long examined preferences for retributive or restorative responses to injustice, yet the role of group affiliation and parental practices in shaping these orientations remains unclear. This study investigated 7- to 12-year-old children’s (n = 64) restorative behaviors as third-party bystanders of distributive transgressions. Participants were assigned to ingroup or outgroup conditions and presented with vignettes depicting transgressions. Using semantic differentials and questionnaires, we assessed justice preferences and child authoritarianism; caretakers reported on the severity and frequency of corporal punishment. Findings showed a clear preference for restoration over retribution. Group bias influenced restorative behavior: children engaged in more complex restorative strategies with ingroup than outgroup transgressors. These results challenge the assumption that punishment is the default response to transgressions and highlight the diversity of children’s justice behaviors. The study underscores the role of group comparison in activating bias and questions the relevance of authoritarianism at this developmental stage. Implications concern the developmental pathways of justice orientation and the influence of nurturing practices in shaping children’s preferences.