Colombia
Objetivo. Analizar la implementación del protocolo de atención integral en salud para las víctimas de violencia sexual basada en género en un municipio colombiano entre 2011 y 2020. Método. Estudio de métodos mixtos. En el componente cuantitativo se realizó una encuesta a 167 residentes del municipio y se analizaron los datos del SIVIGILA correspondientes a 596 casos de violencia sexual atendidos en los servicios de salud. El componente comprensivo incluyó entrevistas y grupos de discusión con actores responsables de la implementación del protocolo. Resultados. El 52.2% de los residentes del municipio califican mal las acciones de prevención de las violencias sexuales basadas en género que llevan a cabo las instituciones prestadoras de servicios de salud del municipio y la atención inicial especializada en salud mental que debe hacerse a todas las víctimas de las cuales solo se realizaron el 68.5% de estas. Conclusión. La implementación del protocolo de atención integral para las víctimas de violencias sexuales basadas en género ha tenido múltiples tensiones y debilidades que diluyen sus avances y fortalezas.
Objective. To analyze the implementation of the comprehensive health care protocol for victims of gender-based sexual violence in a Colombian municipality between 2011 and 2020. Method. Mixed methods study. The quantitative component included a survey of 167 residents of the municipality and analysis of Sivigila data corresponding to 596 cases of sexual violence attended in health services. The comprehensive component included interviews and focus groups with actors responsible for the implementation of the protocol. Results. 52.2% of the residents of the municipality rated poorly the actions for the prevention of gender-based sexual violence carried out by the health care institutions of the municipality and the initial specialized mental health care that should be provided to all victims was provided to 68.5% of them. Conclusion. The implementation of the comprehensive care protocol for victims of gender-based sexual violence has had multiple tensions and weaknesses that dilute its progress and strengths.