Daniela Palet, Francisca Román Mella, Ailin Sandoval Dominguez, Edgardo Miranda Zapata
La salud mental adolescente, como los problemas emocionales y conductuales, se ha visto en aumento en los últimos años. Diversos estudios han analizado la influencia de factores familiares como el funcionamiento familiar y las competencias parentales en el bienestar socioemocional y desarrollo de comportamientos de riesgo adolescente. La percepción de disfuncionalidad familiar se ha asociado con depresión, ansiedad y consumo excesivo de sustancias. Asimismo, los bajos niveles de capacidad reflexiva parental y las competencias formativas y vinculares se han asociado al consumo de drogas y mayores niveles de comportamiento social negativo en adolescentes. Aun cuando la influencia individual de los factores familiares y parentales en el desarrollo de problemas emocionales y conductuales de los adolescentes se ha estudiado previamente, el impacto de estos factores en su conjunto sobre los problemas de los adolescentes no ha sido suficientemente investigado. El objetivo del presente estudio fue examinar la asociación entre grupos de funcionamiento familiar y competencias parentales desde la perspectiva de los padres, con problemas emocionales y conductuales en adolescentes. Se obtuvo una muestra no probabilística de 229 adolescentes, estudiantes de educación secundaria de la ciudad de Temuco, Chile, con un promedio de edad de 15.4 años de los cuales el 54.6 % era mujeres. A los padres se les aplicó cuestionarios sobre funcionamiento familiar (FACES-20-ESP: adaptabilidad y cohesión; FCS: comunicación familiar) y competencias parentales (E2P: competencias vinculares, formativas, protectoras y reflexivas); y a los adolescentes, cuestionarios sobre problemas emocionales (DASS-21: depresión, ansiedad y estrés) y conductuales (CACSA: conducta antisocial y consumo de drogas, conducta antisocial violenta y conducta abusiva de personas). Se utilizó el análisis de perfiles latentes (LPA) para identificar grupos de funcionamiento familiar y competencias parentales, y regresión binomial negativa para asociar los grupos con los problemas adolescentes. Se identificaron tres grupos de funcionamiento familiar: riesgo alto (23 % de la muestra) con baja adaptabilidad, cohesión, comunicación familiar y competencias parentales clasificadas en zona de riesgo; riesgo moderado (46 % de la muestra) con promedios mayores en funcionamiento familiar que el grupo de riesgo, competencias vinculares en zona de riesgo y competencias protectoras en zona de monitoreo, y riesgo bajo (31 % de la muestra) con alta adaptabilidad, cohesión, comunicación familiar y competencias parentales clasificadas en zona de óptima. Los resultados reportaron que adolescentes pertenecientes al grupo de riesgo bajo presentaron una disminución significativa de un 22 % en síntomas de estrés (IRR = 0.785; IC 95 % = 0.63-0.99), y en problemas conductuales de un 52 % en conducta antisocial y consumo de drogas (IRR = 0.484;
IC 95 % = 0.31-0.76), un 63 % en conducta antisocial violenta (IRR = 0.369; IC 95 % = 0.22-0.61) y un 40 % en conducta abusiva de personas (IRR = 0.602; IC 95 % = 0.41-0.89), en comparación al grupo de riesgo moderado. No se observaron asociaciones entre los grupos de funcionamiento familiar con síntomas depresivos y ansiosos en los adolescentes. La utilización del LPA posibilitó captar configuraciones comunes de características del funcionamiento familiar, que permiten identificar a aquellos adolescentes con mayores riesgos y, a partir de ello, intervenir de manera específica en el contexto familiar con los adolescentes y sus padres.
The influence of individual family and parental factors on the development of adolescent emotional and behavioral problems has been studied previously; however, the impact of these factors as a whole on adolescent problems has not been sufficiently investigated. The aim of this study was to examine the association between family functioning and parental competencies groups from parents’ perspective and emotional and behavioral problems in adolescents. A sample of 229 adolescents was obtained. FACES-20-ESP, FCS and E2P questionnaires were applied to parents, and DASS-21 and CACSA to adolescents. A latent profile analysis (LPA) was used to identify groups of family functioning and parental competencies, and negative binomial regression to associate the groups with adolescent problems. Three family functioning groups were identified: high, moderate and low risk. Adolescents in the low risk group showed a significant reduction in stress symptoms (IRR = 0.785; 95 % CI = 0.63-0.99), antisocial behavior and drug abuse (IRR = 0.484; 95 % CI = 0.31-0.76), violent antisocial behavior (IRR = 0.369; 95 % CI = 0.22-0.61) and abusive behavior with people (IRR = 0.602; 95 % CI = 0.41-0.89) compared to the moderate risk group. No associations were observed between family functioning groups and symptoms of depression and anxiety in adolescents. The LPA made it possible to collect common configurations of family functioning characteristics to identify those adolescents at increased risk and, on that basis, intervene in the family context with the adolescents and their parents.
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